El dolor abdominal es una molestia que puede sentirse en cualquier zona del vientre, desde la “boca del estómago” hasta la parte baja del abdomen. Puede aparecer de forma repentina o progresiva, durar minutos u horas, o repetirse por días.
Lo importante es saber que no existe una sola causa: el dolor puede originarse en el aparato digestivo (estómago e intestino), pero también en otros órganos como la vesícula, el páncreas, los riñones o el sistema reproductor.
La buena noticia es que muchas causas son leves y tratables, pero algunas requieren atención rápida. Por eso, conocer las causas más comunes y las señales de alerta ayuda a actuar con seguridad.
Dolor abdominal: causas comunes
A continuación, te explicamos las causas más frecuentes, organizadas de manera clara y orientada a pacientes.
1) Indigestión y gastritis
¿Qué se siente?
- Dolor o ardor en la parte alta del abdomen (“boca del estómago”)
- Sensación de llenura, acidez, náuseas
- A veces eructos o distensión
Causas comunes:
- Comidas irritantes, exceso de grasa o picante
- Alcohol, café en exceso
- Uso de antiinflamatorios (como ibuprofeno, naproxeno)
- Estrés (puede empeorar síntomas)
Importante: si el dolor es recurrente o hay vómito persistente, el médico puede valorar si hay infección por H. pylori u otras causas.
2) Gastroenteritis (infección intestinal)
¿Qué se siente?
- Cólicos en el abdomen
- Diarrea (a veces con urgencia)
- Náusea, vómito, fiebre leve
- Malestar general
Suele ocurrir por:
- Virus (muy frecuente)
- Bacterias o alimentos contaminados
Riesgo principal: deshidratación (especialmente en niños y adultos mayores).
3) Gases y distensión abdominal
¿Qué se siente?
- Dolor tipo cólico
- Sensación de abdomen “inflado”
- Ruidos intestinales
- Alivio parcial al expulsar gases
Causas comunes:
- Comer rápido
- Bebidas carbonatadas
- Intolerancias alimentarias
- Cambios en la dieta
Esto suele ser benigno, pero cuando es muy frecuente conviene descartar otras causas.
4) Estreñimiento
¿Qué se siente?
- Dolor difuso o en la parte baja del abdomen
- Sensación de evacuación incompleta
- Heces duras, esfuerzo al evacuar
- Distensión
Puede empeorar por poca agua, baja fibra, sedentarismo o cambios de rutina.
5) Síndrome de intestino irritable (SII)
¿Qué se siente?
- Dolor o molestia abdominal recurrente
- Cambios en el tránsito intestinal (diarrea, estreñimiento o ambos)
- Inflamación abdominal frecuente
- Suele mejorar tras evacuar
Clave médica: es un diagnóstico que requiere evaluación clínica para descartar otras enfermedades. No es “grave” en el sentido de daño orgánico, pero sí puede afectar mucho la calidad de vida y necesita tratamiento individualizado.
6) Reflujo gastroesofágico (ERGE)
Aunque el reflujo se asocia al esófago, muchas personas lo perciben como dolor o ardor en la parte alta del abdomen.
Síntomas comunes:
- Agruras o ardor
- Regurgitación
- Tos nocturna o irritación de garganta en algunos casos
7) Cólico biliar (problemas de vesícula: piedras o inflamación)
¿Qué se siente?
- Dolor en la parte superior derecha del abdomen
- Puede ir hacia la espalda o el hombro derecho
- Suele aparecer después de comidas grasas
- Náuseas o vómito
Si hay fiebre o color amarillo en la piel (ictericia), se requiere valoración urgente.
8) Apendicitis
Es una causa importante porque suele requerir tratamiento hospitalario.
¿Qué se siente?
- Dolor que puede iniciar cerca del ombligo y luego ir a la parte baja derecha
- Náuseas, vómito, pérdida de apetito
- Fiebre o dolor que empeora al caminar o moverse
Ante sospecha, no se recomienda esperar “a ver si se quita”, especialmente si el dolor progresa.
9) Infección urinaria o cólico renal
A veces el dolor abdominal no es digestivo.
Infección urinaria:
- Dolor bajo abdominal
- Ardor al orinar, urgencia urinaria
- Orina turbia o con olor fuerte
- Fiebre si hay infección más alta
Cólico renal (piedras):
- Dolor intenso que puede ir a la espalda o ingle
- Náuseas, sudoración
- A veces sangre en orina
10) Dolor ginecológico
Algunas causas comunes incluyen:
- Dolor menstrual (dismenorrea)
- Quistes ováricos
- Endometriosis
- Embarazo (incluyendo embarazo ectópico, que es una urgencia)
Si hay retraso menstrual, sangrado anormal o dolor intenso en un lado, se debe valorar pronto.

¿Dónde duele?
La localización del dolor puede orientar, pero no confirma una causa por sí sola:
- Parte alta (epigastrio): gastritis, reflujo, indigestión, páncreas
- Parte superior derecha: vesícula, hígado
- Parte superior izquierda: estómago, bazo (menos frecuente)
- Abdomen bajo: intestino, vejiga, causas ginecológicas
- Dolor generalizado tipo cólico: gastroenteritis, gases, intestino irritable
Dato importante: el cuerpo puede “confundir” el origen del dolor. Por eso, la evaluación clínica es clave.
Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias
Busca atención médica urgente si el dolor abdominal se acompaña de cualquiera de estos signos:
- Dolor muy intenso, repentino o que empeora rápidamente
- Abdomen rígido (“duro como tabla”) o dolor al tocar
- Fiebre alta persistente
- Vómito continuo o incapacidad para retener líquidos
- Vómito con sangre o evacuaciones negras (como chapopote) o con sangre roja
- Color amarillo en piel u ojos (ictericia)
- Mareo intenso, desmayo, palidez marcada
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Dolor en embarazo o sospecha de embarazo
- En niños: somnolencia excesiva, irritabilidad intensa, rechazo completo a líquidos
- En adultos mayores: dolor con debilidad marcada o confusión
- Pérdida de peso involuntaria o dolor que despierta por la noche repetidamente
Si algo “no se siente normal” o el dolor te preocupa, es válido acudir a valoración.
Proceso clínico: cómo se diagnostica el dolor abdominal paso a paso
Una evaluación médica completa no se basa solo en “dónde duele”. Generalmente el proceso incluye:
1) Historia clínica detallada
El médico preguntará:
- ¿Cuándo inició y cómo evolucionó?
- ¿Cómo es el dolor: cólico, ardor, punzada, presión?
- Intensidad (por ejemplo, del 1 al 10)
- ¿Se relaciona con comidas, evacuación o movimientos?
- Síntomas acompañantes: fiebre, diarrea, vómito, sangrado, ardor al orinar
- Medicamentos actuales (incluyendo antiinflamatorios)
- Antecedentes: cirugías previas, úlceras, piedras en vesícula, embarazo
2) Exploración física abdominal
Incluye:
- Revisar distensión y movimientos abdominales
- Palpar zonas dolorosas
- Buscar rigidez, rebote (dolor al soltar), defensa muscular
- Evaluar signos de deshidratación
- Tomar signos vitales (pulso, presión, temperatura)
3) Decidir si es un cuadro leve o de riesgo
Aquí se define si el paciente puede seguir con control ambulatorio o si requiere urgencias, observación o estudios rápidos.
4) Estudios de laboratorio
Algunas pruebas comunes son:
- Biometría hemática: inflamación, infección, anemia
- Química sanguínea: función renal, alteraciones metabólicas
- Pruebas hepáticas: sospecha de vesícula o hígado
- Lipasa/amilasa: sospecha de pancreatitis
- Examen general de orina: infección urinaria o sangre en orina
- Prueba de embarazo: en mujeres con posibilidad de embarazo
5) Estudios de imagen
- Ultrasonido abdominal: útil para vesícula, hígado, riñón, pelvis
- Tomografía (TAC): útil si se sospecha apendicitis, obstrucción intestinal u otras urgencias
- Radiografía: en casos específicos (obstrucción, perforación)
- Endoscopia: cuando se sospecha enfermedad del estómago/esófago y los síntomas lo justifican
6) Tratamiento guiado por causa y seguridad
El tratamiento depende del diagnóstico y puede incluir:
- Hidratación
- Control del dolor y náusea con medicamentos seguros
- Antibióticos solo si hay indicación médica
- Observación y seguimiento
- Derivación a cirugía o urgencias cuando es necesario
Preguntas frecuentes
¿Cuándo un dolor abdominal es “normal”?
No existe un “dolor normal” como regla general, pero algunos episodios leves y temporales pueden relacionarse con gases o indigestión. Aun así, si se repite o empeora, conviene revisarlo.
¿Debo tomar analgésicos por mi cuenta?
Lo más seguro es evitar automedicarse si el dolor es fuerte o tiene señales de alarma. Algunos medicamentos pueden irritar el estómago o enmascarar síntomas importantes. Lo ideal es recibir orientación médica.
¿Qué pasa si el dolor va y viene por semanas?
El dolor recurrente merece evaluación para descartar causas como gastritis persistente, problemas de vesícula, intolerancias, intestino irritable u otras condiciones tratables.
¿Cuándo acudir con un especialista?
Acude con un especialista (Medicina Interna, Gastroenterología, Cirugía General o Ginecología, según el caso) si:
- El dolor abdominal se repite con frecuencia
- Dura más de 48–72 horas o afecta tu vida diaria
- Hay acidez constante, náuseas recurrentes o cambios intestinales persistentes
- Presentas pérdida de peso involuntaria, anemia o cansancio marcado
- El dolor ocurre después de comidas grasas (posible vesícula)
- Hay sospecha de intolerancias o síntomas que sugieren intestino irritable
- Tienes enfermedades previas (diabetes, insuficiencia renal, gastritis severa, cirugía abdominal)
Mensaje clave: una valoración profesional permite descartar causas importantes y diseñar un tratamiento seguro, específico y basado en evidencia.

